Reclaman en la Cámara europea que el Gobierno español responda con un proceso de paz si la organización terrorista da ese paso

Personas involucradas en la resolución de conflictos internacionales pidieron ayer en el Parlamento Europeo que ETA declare un alto el fuego permanente controlado por un organismo internacional independiente y pidieron al Gobierno español que, si ETA da ese paso, responda entablando un nuevo proceso de diálogo que permita «resolver las diferencias y alcanzar la paz duradera».
En una declaración presentada por el abogado sudafricano Brian Currin, los representantes internacionales elogiaron el compromiso político asumido por la izquierda abertzale de recurrir a medios «exclusivamente políticos y democráticos» para alcanzar sus objetivos políticos en «ausencia total de violencia». A su juicio, este compromiso recogido en una declaración publicada el pasado 16 de febrero, si se respeta «puede ser un paso importante para poner fin al último conflicto que pervive en Europa».
El llamado, según se desprende del texto, encajaría en los principios Mitchell, que también fueron aludidos por la izquierda abertzale en la Declaración de Alsasua y en el documento ‘Zutik Euskal Herria’. El alto el fuego estaría sustentado en hechos constatables.
Entre los firmantes de la declaración, mayoritariamente irlandeses y sudafricanos, hay cuatro premios Nobel de la Paz -el ex presidente sudafricano De Klerk, el arzobispo de este mismo país Tutu, el arquitecto del proceso de paz en Irlanda del Norte Hume y la norirlandesa Betty Williams-. También está el jefe de gabinete de Tony Blair cuando éste era primer ministro británico, Jonathan Powell, o el ex secretario general de Interpol, Raymond Kendall, así como nueve académicos especialistas en procesos de paz, fundamentalmente de universidades estadounidenses.
El texto tiene más respaldo de personalidades de fuera de Europa, algo que Currin achaca a la «reticencia» que hay en el contexto de la Unión Europea a pronunciarse sobre el terrorismo en el País Vasco.
No obstante, Currin -con experiencia en los conflictos de Sudáfrica, Irlanda del Norte o Ruanda, entre otros- consideró importante presentar la declaración en Bruselas y animar a la UE y a sus Estados a que reconozcan que ha habido un progreso. «Pedimos a ETA -reclaman los firmantes- que apoye este compromiso declarando un alto el fuego permanente, plenamente supervisado. Esta declaración, respondida adecuadamente por el Gobierno (español) permitiría que los nuevos esfuerzos políticos y democráticos avancen, que las diferencias se resuelvan y que se alcance una paz duradera».
Doce meses
Aunque no quiso fijar plazos para esta nueva tregua, Currin dijo que «si en doce meses no ha pasado nada de nada, sería muy triste». Y explicó que el siguiente paso ahora debería ser que la izquierda abertzale «responda positivamente» a esta declaración de personalidades internacionales pidiendo a ETA que declare un alto el fuego permanente.
Si la organización terrorista responde positivamente a este llamamiento, Currin considera que el Gobierno español debería aceptar la creación del órgano internacional independiente para supervisar la tregua y entablar después un nuevo proceso de diálogo.
Currin cree además que el Gobierno debería adoptar la legalización de Batasuna, el acercamiento de los presos de ETA al País Vasco y la relajación de la legislación sobre seguridad.
Si por el contrario ETA no responde al llamamiento de esta declaración internacional y prosigue con los atentados, el mediador apuntó que espera que «la izquierda abertzale condene la violencia». «Si ello sucede, inevitablemente habrá una ruptura entre los actores políticos y los que siguen apostando por la violencia», indicó Currin.